La edad no lo dice todo
Un portátil bien construido con unos años, con la batería desgastada o el disco duro fallando, a menudo merece más la pena repararlo que un modelo económico más nuevo con la placa base averiada.
Suele merecer la pena reparar
- Cambio de batería en un portátil por lo demás sólido
- Mejora de almacenamiento para arreglar un equipo lento y antiguo
- Cambio de pantalla o teclado en un portátil que usas a diario
Suele merecer la pena sustituir
Cuando el coste de la reparación se acerca al de un equipo nuevo comparable, o cuando un portátil ha tenido varias averías distintas en poco tiempo, sustituirlo suele tener más sentido.